Las fiestas de ‘San Antonio de Padua’

Etiquetas: #Tradiciones venezolanas , #El Tamunangue

 

El Tamunangue, expresión del fervor larense

 

La Fiesta de San Antonio (Venezuela) es una de las expresiones culturales y religiosas más relevantes del estado Lara en la zona centro occidental del pais. Cada 13 de junio, los pobladores de El Tocuyo, Curarigua, Sanare, Barquisimeto, Carora, Quibor, Barbacoas, Guárico, entre otras, se visten de fiesta para ofrecer el particular baile del Tamunangue, en honor al santo.

San Antonio de Padua, también conocido como San Antonio de Lisboa (Lisboa, 1191 a 1195-Padua, 13 de junio de 1231), fue un sacerdote portugués de la Orden Franciscana. A él, los devotos larenses le ofrecen promesas y le agradecen los favores recibidos en beneficio de la salud, la recuperación de objetos, la prosperidad económica y el encontrar buenas parejas.

El nombre del Tamunangue proviene del tambor que se utiliza en la interpretación de los cantos característicos del baile. Existe la creencia que San Antonio predicó en África y aprendió de la población local el alegre “tambor”. Al llegar la devoción del Santo a América como consecuencia del proceso de colonización se originaron los sones de esta manifestación popular.

Sulbarán Zambrano, R. (2010, Mayo-Agosto) citó en su trabajo sobre Los instrumentos musicales del Tamunangue al investigador Rafael Salazar. El autor expone que esta expresión popular “esta ligada al Fandango, danza matriz, que según las regiones de su influencia, y con el aporte de otros bailes –europeos y africanos- generaron variadísimas danzas, tanto en España y Portugal como en América Latina”.

El ‘Son de Negros, Banda de Negros, Pangué o Baile de Negros’, como también se le conoce, es una de las tradiciones más populares y originales de la región larense, debido a su colorido y riqueza en expresiones musicales y coreográficas. Tanto así, que en 2014 recibió la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Nación venezolana por ser una “manifestación colectiva que nace y se mantiene como un hecho social del estado Lara, producto del intercambio de diferentes culturas".

Los bailes del Tamunangue

La celebración del Tamunangue se inicia el día anterior. El 12 de junio se realiza el ‘Velorio del Santo’; frente a un altar adornado con flores, los devotos llevan a cabo oraciones y plegarias, además de cantos que se extienden generalmente hasta el amanecer. Al día siguiente tiene lugar una misa y, al concluir, sale el santo de la iglesia y se inician los cantos y bailes compuestos por giros, vueltas y pasos al son del cuatro, los tambores y las maracas, instrumentos, que varían de dependiendo de la agrupación.

La coreografía de este ‘Son de Negros’ inicialmente sirvió para escenificar la jornada del campo pero, en la actualidad, representa simbólicamente el desarrollo de las parejas, por lo que conjuga el teatro, el baile y música para expresar la creación popular y los rasgos identitarios de la nación venezolana.

Consta de siete sones conocidos como: La Bella, La Juruminga, El Yeyevamos o Chichivamos, El Poco a poco, la Perrendenga, El Galerón y El Seis por ocho o Seis figuriao. Cada uno de estos cantos y bailes son precedidos por la Salve y La Batalla, los cuales se ejecutan durante la procesión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En La Batalla (no es considerada un son) un dúo masculino ejecuta un juego inicial con garrotes de madera interpretando una especie de lucha o batalla de esgrima, mientras los músicos cantan coplas cuartetas y octosílabas, con rima del segundo y cuarto verso.

Una vez culminada la procesión del santo, la imagen de San Antonio se coloca sobre un altar frente al templo y se inicia el primer son, el de La Bella. Se ejecuta una alegre danza que consta de giros en el que se persigue a la mujer. Para designar a la siguiente pareja se le entrega una vara a la fémina. Se cantan estrofas seguidas de un estribillo, en el que se repite la frase: “Bella, Bella!”.

El Chichivamo o El yiyivamos es un canto alegre que sigue, como en La Bella, los golpes corridos pero con distinta letra. Los cantores se dirigen a los bailadores, que tienen pequeñas varas y que están autorizados para bailar. Antes de iniciar la danza los bailarines saludan al santo, luego bailan en parejas sueltas y por turnos. El hombre persigue a la mujer abriendo y cerrando los brazos, esta lo enfrenta y huye.

Luego, La Juruminga, que es de un género distinto a los anteriores, que toma su nombre de una frase con el que se inicia el canto. Es interpretada por un solista que contesta al coro “tumbirá” con “Juruminga numá”. En general, es un baile libre donde los bailadores hacen figuras y movimientos de galanteo. La mujer sostiene su falda con una mano y con la otra la vara. Acto seguido la entrega a otra pareja como relevo.

El Poco a poco está conformado por dos partes que se alternan: La primera, el hombre persigue a la mujer, hasta que el cantante da una orden y el bailarín comienza a fingir calambres para que la mujer lo auxilie. En la segunda, ‘La Guabina’, se canta a dos voces entonando una estrofa de cuatro frases que se repite. En el baile se simula el montaje del caballito, representado por el hombre, que es conducido por la mujer, que lo golpea con la vara sobre el lomo.

La Perrendenga: Es un son alegre. En el baile, el hombre hace círculos y semicírculos en el aire con su vara y en ocasiones choca la vara de su compañera a modo de galanteo.

El Galerón es un danza que se baila en honor a San Pascual, amigo de San Antonio. Existen dos modalidades de baile. En una las parejas se alternan para participar, y en la otra, danzan al mismo tiempo compitiendo entre ellas. Las letras de los cantos están compuestas por voces de mando para la danza.

Para finalizar, está el Seis figurao, también conocido como Seis por Ocho o Seis Corrido. El baile se compone de tres parejas, quienes danzan haciendo distintas figuras complejas y elegantes, en las que se evidencia la influencia de los bailes aristocráticos europeos.

En cuanto a la música, se divide en tres períodos precedidos de una introducción instrumental. El primero es cantado por un dúo o un coro con acompañamiento. El segundo, con dos cantores que se alternan, y un tercero, en el que una copla es interpretada a dos voces por un coro.

Algunos de los elementos

El estado Lara, en Venezuela, es la región musical por excelencia. En ella se fabrica el instrumento nacional: el cuatro, que junto al cinco (pequeña guitarra de cinco cuerdas) acompañan a los cantores en el baile del Tamunangue. Estos cordófonos se tocan en la manifestación con un particular modo de ‘rasgado’.

También se utilizan uno o dos pares de maracas y el tambor cumaco (de un tronco largo, cilíndrico o ligeramente cónico) y la tambora. Se toca con la palma de las manos y produce un sonido grave.

Sobre el vestuario, en el ‘Son de Negro’ los bailaines y promeseros generalmente emplean un atuendo especial para la ocasión. En el caso de los hombres suelen usar el traje típico venezolano o “Liquiliqui”, un pañuelo al cuello, alpargatas y sombrero de cogollo, mientras que las mujeres llevan faldas largas floreadas, blusas blancas y de faralaos, flores en la cabellera y alpargatas.

El Centro de la Diversidad Cultural de Venezuela en España, brazo cultural de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela, invita a los españoles, europeos y venezolanos a pasar por sus espacios para conocer más sobre la diversidad cultural venezolana.

Artículos relacionados